Quines somos

Mi nombre es Mark Lupescu Petersberger, crecí en Rumania y me mudé a Alemania a la edad de 14. Tengo una larga relación con la música desde la infancia. A la edad de 9 años empecé a tomar clases de piano. Más tarde descubrí mi pasión por la percusión, que me llevó a viajar a África Occidental y más tarde a Cuba para aprender de los maestros.

En Malí descubrí la kora, un arpa de África Occidental, que más tarde se convirtió en mi instrumento principal.

Después de graduarme del conservatorio en 2006, me mudé a Barcelona donde me dediqué a la música, principalmente tocando percusion y kora. Mi pasión no era sólo hacer música sino también construir instrumentos, así que empecé a construir koras y ngonis.

Desde que llegué a Barcelona, los handpans han formado parte de mi música.

La fascinación por estos instrumentos creció con los años, y junto con ella el respeto y la curiosidad por la artesanía necesaria para construir uno. Esto me empujó a investigar más a fondo. En 2013 finalmente tomé el martillo y hundí mi primera chapa de un barril de acero. Siguió una intensa investigación, incluyendo visitas a diferentes afinadores de handpans y steel pans, investigando el timbre y el sonido de diferentes handpans y por último, pero no por ello menos importante, muchas horas con el martillo en la mano, descubriendo ese material, la chapa de acero.

Después de haber tocado estos instrumentos en diferentes situaciones en vivo (sala de conciertos, sala de yoga, calle) sabía muy bien qué cualidades buscar en un handpan de calidad: notas estables y equilibrados, armónicos agradables, sustain, volumen.

Como perfeccionista, siempre estoy buscando mejorar estas cualidades.